¿Qué es el activismo digital?

El activismo digital

Por Daniel Montejo Ruiz

La evolución de las tecnologías de la comunicación y la información, en la edad contemporánea colombiana ha producido cambios en la presentación y generación de contenidos. Estos cambios, dados por los nuevos formatos y dispositivos móviles ha facilitado y acortado en tiempo y espacio, la manera de relacionarnos e interactuar como productores de conocimiento en un entorno de manipulación y control de mentes ante la indignación social y sus relaciones de manipulación del discurso con el poder mediático.

Esta inconformidad con el poder mediático donde no nos sentimos representados por las autoridades en cabeza del estado, ha producido que la comunidad busque otras maneras de expresión pacífica, usando el poder de movilización de las redes sociales o el activismo digital para producir un cambio en las formas de participar de las personas en pro del bien común que mejore las necesidades de la comunidad colombiana.

Según Rueda (2017), el Ciberactivismo o activismo digital son ejercicios de acción colectiva que vinculan el empoderamiento, la interactividad y la necesidad de poner en la agenda pública temas y causas comunes, el sentimiento y la intersubjetividad ciudadana, a través del uso de herramientas digitales.

Esto nos muestra que el activismo digital es una forma de acción política en la red, que ha desarrollado en los movimientos sociales, de muchos países, repercusión social y política. Que las redes sociales Facebook y Twitter proporcionan las herramientas necesarias para generar diálogo y debate entre comunidades que comparten intereses comunes a nivel local y global.

Como ha evolucionado el activismo digital en Colombia.

En Colombia, a través de la Operación Colombia y los artículos sobre Anonymous en Colombia donde hacen referencia a los ataques realizados en los años 2011 y 2012, donde salió la denominada Ley Lleras y el Gobierno manifestó su política frente al TLC y su intensión de inyectar capital privado en las universidades públicas. En respuesta se dieron ataques a la página del Senado, Gobierno en Línea, Ministerio del Interior, Presidencia, Ministerio de Defensa, perfiles de figuras públicas en Facebook y twitter como las del expresidente Uribe, el presidente Santos, también publicando información privada de diferentes miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. El Ministerio de Educación y el Gobierno reaccionó calificándolos de terroristas informáticos y Anonymous se defendió protestando contra la censura.

fotografía Daniel Montejo

Se podría decir que Anonymous en Colombia en Facebook tiene más de ochenta y siete mil miembros/likes (entendidos como personas que comparten intereses comunes o se sienten identificados con el colectivo), sin tener en cuenta, que hay algunos de ellos que se encuentran en más de un grupo o fanpages.

Según Escobar (2015) en el caso colombiano entre sus primeras acciones encontramos un enfrentamiento entre lo público y lo privado, que a partir de la ley SOPA y PIPA, que busco regular y establecer límites en la red; genero la presentación de la Ley Lleras en Colombia. Esto origino que la sociedad civil se sensibilizara, sobre intervenir y transformar la política pública para proteger la libertad del uso de la información como un bien público y un derecho fundamental.

Entre los Eventos  más representativos de ciberactivismo en Colombia lo cual las preocupaciones son de ámbito social y político están los siguientes: como  la Ola verde del 30 mayo 2010, en que se buscaba elegir presidente entre Juan Manuel Santos y Antanas Mokus del partido verde; un millón de voces contra las Farc del 4 de febrero 2008 con el eslogan “No más Farc”; el Paro Nacional agrario del 2013, que por firmar el TLC de una forma apresurada tuvo consecuencias graves en  la independencia alimentaria del país, donde Santos acuña la famosísima frase “el tal paro no existe”; la muerte de Rosa Elvira Cely el 28 de mayo 2012 en el parque nacional; el ataque con ácido sulfúrico a Natalia Ponce de León el 27 marzo 2014 y otras acciones y movilizaciones que han levantado al pueblo a luchar por sus intereses comunes.

Para el 2016 o través el paro agrario por el incumplimiento del gobierno a los campesinos, el 2017 paro de los maestros, el 2018 las marchas de los estudiantes por una educación pública digna.

También vemos otras iniciativas recientes como en el 2019, protestas para pedir la renuncia del fiscal Néstor Humberto Martínez, implicado en el caso de corrupción de Odebrecht, y También protestas por la muerte de 600 líderes sociales en complicidad del gobierno y actores delincuenciales.

En conclusión, vemos que los usuarios de las redes ponen en práctica el poder de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el espacio social y de participación ciudadana, aspecto que preocupa a los gobernantes de diferentes países donde se producen estos movimientos, y que al mismo tiempo se convirtieron en una forma habitual de manifestación social.

Estos movimientos no habrían sido posibles fuera de la cibercultura, pues la alta convocatoria y rápida articulación se produce especialmente gracias a Facebook y Twitter, esto nos muestra que lo importante de la nueva cultura es que los problemas locales se convierten en temas globales, ya que hay similitudes en los movimientos de cada país en que los problemas son particulares, pero a la vez muchos productos mediáticos o de consumo, se vuelven virales a través de las redes. Quiere decir que lo local ha llegado a ser global y lo global, a ser local.

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